Mi niña quiere nacer.
Tiene prisa por crecer.
No te impacientes, mi niña,
no te apresures, mi sol.
Los pájaros con sus trinos,
ensayan una canción.
Las nubes, cual hilanderas,
tejen cunas de algodón.
Y el mar, generoso y fiel,
te ofrece su hermoso don.
No tengas prisa, mi niña,
que el alba paciente espera
tus risas con ilusión.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Todos la esperaremos, que se tome su tiempo y se haga fuerte y grande como el pequeño dragón para disfrutara múltiples aventuras junto a sus hermanos.
Un beso para ti y otro para María,
Anabel, la Cuentista
Querida Natalia...
Aqui estoy, estuve con tu alegría, ahora con tu tristeza. Hay un angelito en el cielo, Dios se regocija aunque tu sufras por un poco de tiempo.
Precioso
Con mucho amor
Cristina
Publicar un comentario